ABRAZAR EL CAMBIO COMO PARTE VITAL EN LA EVOLUCIÓN PERSONAL
Sentada acá escribiendo, y habiendo elegido este tema para hoy, se agolpan las imágenes en mi mente de todos los cambios que he tenido en mi vida. Y puedo asegurar que han sido muchos y constantes.
Amigos que estuvieron y ya no. Lugares que ame y ya no visito. Colegas que vienen y van.
Mi naturaleza Taurina abraza lo fijo, la tranquilidad, la mansedumbre. Pero por algún motivo inherente a mi diseño el cambio ocurre, y ocurre y ocurre.
Recuerdo cuando me era doloroso dejar atrás, soltar, apartarme. Solía dejar hilos invisibles que me ataban a circunstancias, personas o lugares que ya no iban más. Por ejemplo, cuando cambié a mis hijas de escuela guardé sus uniformes como 2 años, como si con eso pudiera retener el pasado en mi placar. O con amistades, o gente que pasó por mi vida, seguir reteniendo sus Facebook, teléfonos o contactos, por ser educada, o diplomática o que se yo.
Mira que somos jodidos los humanos. Retenemos todo lo que podemos, hasta el último minuto, cuando sabemos que ya no va más.
A mí en lo particular hoy, después de tantos cambios de experiencia (jeje), he aprendido que el cambio es siempre para mejor. Lo único que debemos hacer es lidiar con la incertidumbre al futuro. Y también aprendí que esa incertidumbre al futuro se cura con la confianza en uno mismo, y que esta confianza se construye después de haber pasado por muchos cambios, soltar y dejar ir, y seguir invicto y más exitoso aún.
Soltar es un alivio, mientras no te dejes ganar por la sensación de vacío que conlleva la incertidumbre del futuro.
Que cosa los humanos, queremos tener certeza hasta del futuro, certeza de que todo va a estar bien, certeza de algo QUE AUN NO HAS COSNTRUIDO!
Bueno mis queridos, de lo único que podemos tener certeza es de quienes somos, como construimos, de que si ya lo hicimos podemos volver a hacerlo y que de eso se trata la vida. Y te lo dice una taurina que preferiría estar pastando en verdes prados y no con la ligereza de los tiempos que corren.
Otro error es querer que luego de los cambios todo vuelva a ser como antes. Ya nada vuelve, el tiempo no vuelve, la experiencia te hace distinto, diferente, y si así lo eliges más sabio. Por lo tanto, tú eres diferente y construyes diferente y atraes cosas diferentes y así seguimos, cambio, cambio, cambio.
A veces estoy cansada, quisiera construir algo sólido, inmutable, eterno…un espacio donde sentirme segura, a salvo, sin miedo, protegida de todo y de todos…pero de nuevo me atrapa el cambio, la vorágine, la incertidumbre. Pero…yo ya se pasar por eso…así que digo bueno, ahí vamos…y la sensación que tengo es que viajo en un río tranquilo y al frente se avecinan unos rápidos. No importa, se manejar mi barca, se hundirme y salir, se poner los remos, esquivar las piedras, tragar agua…y debo confesar, que estando allí, la adrenalina sube, y confieso que me gusta un poco…después de cada rápido me siento más fuerte, más potente, más capaz. Miro hacia atrás y recuerdo cuando la depresión gobernó mi vida, y me miro ahora, sorteando los rápidos de la vida y me siento bien, lo logre, puedo hacerlo, ya no tengo miedo, un paso a la vez. Estiro un brazo al cielo, con el puño cerrado y festejo mi victoria…al fin al frente de mi barca un nuevo remanso, un descanso, hasta el próximo rápido, hasta el próximo cambio.
No reniego de los esfuerzos sostenidos, del haber perseverado. Hoy reniego de resistirme a cambiar. Hoy abrazo nuevamente mi cambio, suelto y comienzo de nuevo.
Y soltar es un gran alivio, aunque entristezca un poco. La cabeza en alto, la mirada al frente, el pecho abierto, inhalo y exhalo profundo y me siento bien.
Y me pregunto quién está a mi lado ahora. Honro a los que me acompañan, a los que me acompañaron y a los que hoy dejo ir y a los que dejare atrás. Los caminos nos cruzan, cumplimos nuestro cometido, nuestro propósito y seguimos adelante.
Y…el cuero se pone duro, se llena de sabiduría, ya no duele soltar…
Y ante tanta incertidumbre y cambio sé que estar dispuesta a cambiar, es lo que me salva. Estar dispuesta a mutar, a crecer a reconocer mis debilidades. Hoy reflexiono sobre esto ante tantos eventos y contratiempos que he pasado y observo todo lo que he cambiado.
He cambiado para poder trabajar mejor, hacer lo que me gusta, para sostener más energía, para ser más sabia, más comprensiva, mejor comunicadora, he cambiado para ganar más dinero, he cambiado para no ser tan combativa, para ser más amable, para ser mejor madre…
Me costó, y a veces he quedado literalmente de cama. He cambiado para ser más ordenada, organizada, mejor con el dinero, para atraer la abundancia para mejorar mis relaciones.
Hay gente que no quiere cambiar, entonces seguirá obteniendo siempre los mismos resultados, no importa el entorno, no importa el país, no importa el gobierno, la circunstancia, la familia…si no cambias por dentro, el cambio te agarra por fuera y te liquida. Te fulmina, te voltea, te duele, te arrasa, y vos seguís ahí, agarrado cual choncaco a realidades caducas.
Cambien, por voluntad propia, por conciencia, por compasión a sí mismos, por amor a la propia evolución. Cambien su frecuencia de energía a la frecuencia que condiga con la realidad que quieren crear.
Cambien. No hay otra.
Inmovilizados en una realidad dolorosa, por miedo a que el futuro sea peor. Suéltense, abran las manos y utilicen sus manos para seguir remando o nadando o flotando. ¡El que se agarra se hunde!
¿Quieren un mejor trabajo?…cambien.
¿Quieren una mejor pareja?…cambien
¿Quieren ser mejores maestros?…cambien
Hoy, lo que en otro momento hubiera considerado una traición lo considero fin de ciclo. Y creo que esa es una mirada más sabia. Como dijo Ricardo Soulé en su canción PRESENTE, todo tiene un final, todo termina.
Tirada en mi cama, mirando el techo, me pregunté hoy, de que tengo certeza, que me sostiene, cual es mi soporte. Y supe que yo misma, soy mi certeza, soy mi seguridad, mi abrigo, mi padre, mi madre, mi mejor amiga. Me pregunté, ¿me gusta estar conmigo misma?, y me dije si, aunque a veces me tengo que sacar a pasear un poco más. ¿Soy interesante para mí misma, mantendría una conversación conmigo? Si, por supuesto. ¿Puedo confiar en mí? ¡Obvio que puedo! ¿Tengo miedo?…ya no…y se me llena de sonrisas la cara.
¡Si tengo una certeza! Soy yo misma, cambiando, mutando, conociéndome en cada etapa, en cada remanso, en cada rápido.
Y seguiré abrazando el cambio interno, y nunca diré no cambio porque así como soy es mi esencia. Qué se yo cual es mi esencia, por suerte aún me sigo descubriendo, y asombrando.
Me sorprendo a mí misma. Me abrazo, me gusto y sigo. Y cuando ya no funciona cambio y empiezo de nuevo.
Espero de corazón que estés dispuesto a abrazar tu cambio, a conocerte y re conocerte (volverte a conocer) en cada etapa que viene. No te aburras, no te achanches, no pastes como vaca tauro.
Haz esto conmigo, pon ambas manos en tu plexo solar, respira profundo y pregunta a tu energía ¿Quién soy yo?… ¿qué me gustaría cambiar dentro de mí para vivir mi vida más iluminada?… ¿cómo quiero sentirme, vibrar?…
Espera las respuestas de tu interno, y como dice Nike, Just do it!…solo hazlo, ve por ello. No hay nada, nada, nada más maravilloso que tú, descubriéndote a ti mismo en este increíble juego que es la vida…y allí, en ese espacio interno, que eres tú mismo no existen familiares, dinero, políticas, traidores, arribistas, agresores, extraterrestres, Anunakis, teorías de la conspiración ni pinches virus.
Allí adentro, donde eres tú mismo está la verdadera certeza y la única seguridad.
No esperes más. Abraza tu cambio.
Sonia Carboni
30/11/2020